ME. María de las Mercedes Nuri Reyes Vázquez

De acuerdo con la ONU, entre 2000 y 2050, el porcentaje de los habitantes mayores de 60 años se duplicará, por otra parte, la enfermedad de Alzheimer es la causa de demencia más común, acopiará entre un 60% y un 70% de los casos, la cual tiene un impacto físico, psicológico, social y económico; con respecto a la calidad de vida, la cual, se ha entendido como la búsqueda de lo bueno y se ha configurado como un concepto multidimensional y dinámico, en el que son clave las condiciones de vida y la satisfacción experimentada, ponderadas en una escala de valores, aspiraciones y expectativas personales.

En el caso particular de los cuidadores o familiares de personas con enfermedad crónica, el concepto comparte múltiples elementos destacándose:

bienestar emocional, las relaciones interpersonales, el desarrollo personal, las necesidades materiales, los derechos, la autodeterminación e inclusión social la satisfacción de necesidades, además del bienestar propio y de la persona cuidada.

Observándose que México ha avanzado en gran medida en la última década en la mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos, especialmente en las áreas de educación, salud y empleo.

No obstante, se obtienen buenos resultados solo en unas cuantas medidas de bienestar en comparación con la mayoría de los demás países incluidos en el índice para una vida mejor.

Importancia 

Es necesario identificar la calidad de vida de los cuidadores principales de esta población, ya que no solo se ven afectados los pacientes con esta característica de padecer Alzheimer, sino también se ven afectados en gran medida sus cuidadores principales, reflejándose en la salud física, psicológica, relaciones interpersonales y su entorno, mermando así su percepción de rol, su sistema de valores, la relación con sus objetivos, expectativas y creencias entre otros.

Todos podemos colaborar para mejorar esta calidad de vida desde el primer núcleo social, es decir, desde el interior de las familias, se pueden modificar dinámicas, para disminuir la carga de dicho cuidador principal y así mantener una mayor calidad de vida, para el mismo.

Recordemos que somos personas, con necesidades psicológicas, sociales, afectivas, espirituales, que somos parte de una sociedad desempañando funciones específicas que brindan satisfacción a nuestros núcleos sociales, que somos capaces de brindar cuidados humanizados, en cualquiera que sea nuestro entorno.

M.E. Ma. de las Mercedes Nuri Reyes Vázquez

Email: morenymoren@hotmail.com

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